Quinto escrito “No sé cómo lo hace”

 

En muchas oportunidades, muchas personas me preguntan ¿Cómo haces tantas cosas sola? y generalmente respondo no sé.

Pero me detuve a pensar bien en esto y creo que todo lo que uno mama de chico, lo aprende y muchas veces lo aplica en su vida adulta. En mi caso me tocó una madre que hizo de papá y de mamá siempre. Ella que tuvo que trabajar mañana y tarde porque era nuestro único sostén económico, criar a tres hijos sola, de chico uno vive la vida así porque es la vida que te toca, sin darte cuenta de todo el esfuerzo que requería de ella.

Lamentablemente tuve un papá tocado por el vicio del alcohol, el cual lo llevaba por caminos de violencia que no estuvieron nada buenos. Con ese gris fui creciendo y a medida que crecía iba entendiendo cada vez más lo que pasaba. Él partió a otro plano en el 2022  en una muerte dudosa, que hasta el día de hoy nadie sabe con veracidad qué fue lo que le pasó. En mi caso fueron muchos años alejada hasta esas semanas que lo volví a ver en el hospital, hasta recibir la noticia de su deceso. En mi caso elegí quedarme con la imagen del papá que recodaba de pequeña al que admiraba y amaba, el resto considero que fueron malas elecciones que hizo a lo largo de su vida y que de una u otra manera, las sufrió.

Con todo eso que sucedía estaba la leona cuidando a sus tres cachorros, firme y siempre enseñando valores, deslomándose por nuestro bienestar. Obviamente que el tener que trabajar mañana y tarde hizo que se perdiera de muchos momentos escolares, pero uno sabía que ella estaba. Se imaginan lo bien que nos educó que se enteraba de como nos iba en las libretas, y  yo sabía que era mi responsabilidad estudiar, así como también mi manera de ayudarla. Una vez hablando con mi psicóloga le conté que nunca la había visto llorar lo cual me llamó la atención de grande, tantas cosas que le tocaba vivir y ella fuerte, firme y ni una lagrima. Después me contó que lo hacía en las noches cuando nosotros ya dormíamos. Ella que a pesar de todo tuvo un corazón noble y nunca guardó rencor, así como también nunca nos hablo mal de aquella persona que tanto daño nos causaba.

Siempre agradezco haber tenido su ejemplo porque fue gracias a ella que elegí el camino diferente al de mi papá y no repetí sus pasos como él si culpabilizaba a mis abuelos por su vida y sus elecciones.

Fue esa señora que muchas noches tomábamos una taza de té con un sándwich de queso (lo cual para mi era normal) pero quizás era por cuestiones económicas y que a pesar de sus dificultades nos mando a colegios privados a los tres, dándonos lo mejor siempre, nunca nos faltó un regalo de cumpleaños, navidad o reyes. Fue gracias a ella que sacaba prestamos para poder pagar los libros de medicina de mi hermano, o los profesores del otro y tantas cosas más. Fue gracias a ella que hoy los tres somos profesionales, independientes y vivimos la vida como nos enseñó.

No quiero decir que repito historias o que soy como ella (porque me falta un montón para llegar a eso) sino que creo que aprendí que uno saca fuerzas de adentro por los hijos, hoy me toca ser mamá y papá de tres hijos. Hacer la tarea difícil de criarlos, educarlos y tenerlos 24/7 conmigo porque para ironía de la vida son tres padres pero no hago uno entero de los tres. Pero esta es la vida que elegí, no digo que me tocó porque yo fui eligiendo cada paso que di. Trabajo mañana y tarde, trato de ser responsable en todo lo referido a lo laboral, aparte me encanta aprender y estoy metida en muchas cosas por esa misma curiosidad que me caracteriza.

A mi casa me toca mantenerla, limpiar, cocinar y todo lo que requiere de la casa, pero tengo unos hijos hermosos y buenos lo cual me facilita mucho todo. En eso puedo decir que soy una bendecida ya que quizás tanto esfuerzo vale la pena cuando los veo crecer y que son buenos chicos.

Mi hija mayor está iniciando su facultad, la del medio terminando la primaria y el menor iniciando su etapa escolar en jardín de infantes. Para todos los gustos, pero el ser mamá joven me permite disfrutarlos de otra manera, y también tener las fuerzas para poder con todos los frentes que me tocan.

No voy a mentir que me derrumbo a veces y soy un paño de lágrimas, pero siempre la tengo a ella que me da fuerzas, me abraza como a una niña que necesita esa contención y me empuja a seguir caminando.

¿Cómo hago todo lo que hago? Gracias a ella… mi mamá.




Comentarios

  1. 🥹 las madres, heroínas reales. Sus hijos, afortunados de tenerlas.
    Me encantó.

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